Despues de batallar con algunos percances pudimos al final partir de La Paz en horas de la tarde, la espera entre aeropuertos y el tiempo de vuelo nos permitieron pensar y meditar en todas las cosas que Dios nos dio el privilegio de presenciar. Vimos la necesidad tanto material como espiritual que existe en la gente en especial los niños de la casa Bernabe y los jovenes en general. Pudimos ver los frutos cosechados cuando se invierte en los jovenes con paciencia y sacrificio, aprendimos de la entrega de los lideres hacia su ministerio, Dios es un Dios de orden pero del orden que El programa para nosotros y no del orden que nosotros planeamos y pretendemos controlar para sentirnos seguros. En el transcurso de los dias y entre devocionales el enfasis de lo que compartimos estuvo en el temor de Dios. Realmente nos sentimos agradecidos por el privilegio de haber podido llevar a cabo el viaje de misiones, agradecidos con Dios antes que nada y con todos aquellos que contribuyeron para que este viaje se haga posible, sus contribuciones nos permitieron llegar a compartir con vidas jovenes que necesitan de Dios y con niños huerfanos que necesitan saber que hay hermanos que se preocupan por ellos y que estan dispuestos a apoyarlos en todo. GRACIAS!!!!